
Inscrito en el Libro de Méritos del Pura Raza Española, tanto él como su padre y su madre.
Macanúo quedó campeón de doma clásica en la Copa Ancce en 1999 y durante todo el año 2000 estuvo compitiendo a nivel de Gran Premio, obteniendo unos estupendos resultados, con medias en torno al 70% y quedando siempre entre los dos primeros puestos.
A sus hijos les transmite su buena cabeza y su fuerza.